Galicia cuenta en la actualidad con una superficie de 59 hectáreas de cultivo destinado al olivar de las que un 95% corresponde al cultivo en secano. El destino de este fruto en esta comunidad es mayoritariamente para la producción de aceite de oliva, donde solo el 5% se destina su producción a la aceituna de mesa.
Fundamentalmente, las variedades identificadas más recientemente en Galicia son la Brava Gallega, Mansa Gallega, Brétema, Carapucho, Carmeliña, Folgueira, Hedreira, Maruxiña, Santiagueira, Susiña, Xoana, a las que le unen unas 9 variedades que se encuentran en dificultades para su enraizado de algunas de ellas.
Cuando hablamos de calidad, Galicia no cuenta con DOPs/IGPs reconocidas pero todos los trabajos que se están realizando para la definición de su área de producción y características pueden dar lugar a la posterior solicitud de una figura de calidad de Aceites de Galicia.